domingo 4 diciembre 2022

Activistas se pegan las manos a “Las Majas” de Goya en el Museo del Prado en Madrid

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  • Los activistas protestaron contra la emergencia climática
  • Las obras de arte de Goya no sufrieron daños
  • Los sujetos pertenecen a la asociación “Futuro Vegetal”

Dos activistas que protestaban por el calentamiento global se pegaron las manos a las obras “Las Majas”, de Goya. Las pinturas se encontraban expuestas en el Museo Nacional del Prado en Madrid, España.

Los activistas pertenecientes a la asociación “Futuro Vegetal” sacaron pegamento y se pegaron las manos a los marcos de las obras “La maja desnuda” y “La maja vestida” del pintor Francisco de Goya. Además hicieron una pinta en la pared entre ambas obras de arte con la frase “1.5º”. Con ella hicieron referencia al aumento de 1.5 grados en la temperatura del mundo, “que provocará un clima inestable y graves consecuencias en todo el planeta”.

El museo condena los actos

“Condenamos el acto de protesta que ha tenido lugar en el museo”, indicaron autoridades del recinto a través de sus redes sociales. Aseguraron rechazar el poner en peligro el patrimonio cultural como medio de protesta. “Las obras no han sufrido daños aunque los marcos tienen ligeros desperfectos. Estamos trabajando para volver a la normalidad lo antes posible”, concluyeron.

Autoridades del gobierno confirmaron que la policía se llevó detenidos a las activistas a la comisaría del distrito del Retiro. Según “Futuro Vegetal” los activistas responden a los nombres de Alba y Sam.

Aunque la sala fue cerrada al público durante varias horas, tiempo después fue abierta a los visitantes. Autoridades indicaron que tanto el pegamento como la pintura utilizados en los actos de protesta eran de materiales plásticos. Por tal motivo pudieron burlar los filtros de seguridad y los detectores de metales del museo.

“Estoy aquí pegado porque la semana pasada la ONU hacía oficial que ya es imposible contener el calentamiento del planeta en 1.5 grados, sobrepasando los límites marcados en el Acuerdo de París y comprometiendo nuestra seguridad alimentaria”, dijo uno de los activistas. Mientras que la otra mujer pidió al gobierno que retire las subvenciones a la industria ganadera y que ese presupuesto se destine a diversas alternativas que permitan hacer frente a la emergencia climática mundial.

La asociación “Futuro Vegetal”

En su página oficial, la asociación “Futuro Vegetal” se describe como “un colectivo de desobediencia civil y acción directa que lucha contra la Crisis Climática mediante la adopción de un sistema de agroalimentario basado en plantas”.

Entre sus exigencias solicitan que se “termine con las subvenciones a la ganadería y las emplee para promocionar alternativas social y ecológicamente responsables basadas en plantas para afrontar el necesario cambio de sistema alimentario”.

Aseguran que la ganadería es el mayor usuario de tierras del planeta y el principal impulsor de la deforestación en el mundo. “Es responsable de más emisiones de gases de efectos invernadero que todo el sector del transporte mundial combinado”, informaron en su página web. Dicen que la eliminación mundial de la ganadería podría estabilizar los niveles de gases de efecto invernadero 30 años y compensar el 68% de las emisiones de CO2 de este siglo.

Protestas en cuadro de van Gogh

El pasado 14 de octubre, activistas arrojaron sopa de tomate a la pintura “Los Girasoles” (1888) de Vincent van Gogh en la Galería Nacional, en el centro de Londres. Esto como protesta contra el cambio climático, la injusticia y el hambre, entre otras consignas. Fueron dos mujeres “ecologistas” las que ingresaron a la sala 43 del museo pocos minutos después de las 11 de la mañana, y una vez frente a la obra se quitaron sus chamarras, abrieron unas latas de sopa de tomate “Heinz” y la lanzaron contra la pintura. Acto seguido se sentaron frente al cuadro, sacaron botes de pegamento y se lo aplicaron en la mano izquierda para pegarlas contra la pared. Después comenzaron a gritar consignas.

 

 

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